MANIFIESTO DÍA INTERNACIONAL CONTRA LA CORRUPCIÓN
NOTA DE PRENSA 9.12.2025
Hoy, el think tank de la International Association to Change the World, conmemora el Día internacional contra la corrupción con un contrarrevolucionario manifiesto sobre la corrupción, redactado por su fundador y experto en corrupción Javier Marzal.
El Manifiesto es una síntesis del libro sobre la corrupción mundial que está acabando de escribir el autor, y se basa en los siguientes puntos:
- Definición de corrupción realizada por un fiscal del Tribunal Supremo español, mediante la integración de las normas internacionales.
- La corrupción como causa de la decadencia según las normas internacionales.
- Desinformación de esa definición en las normas internacionales y en los códigos penales que las desarrollan, por dejar fuera la corrupción sistémica que destruye las sociedades según las propias normas contra la corrupción.
- Desinformación en la opinión pública, causada por la desinformación del punto anterior.
- Ampliación de la definición de corrupción que obliga a cambiar las normas internacionales y la tipificación de los delitos.
- Alianza de los tres poderes públicos (ejecutivo del gobierno, legislativo del parlamento y judicial de los fiscales y jueces) para crear una corrupción institucional sistémica e incorporar a otros poderes en la misma.
- Datos oficiales sobre la corrupción. Se incluye información sobre España por tener su corrupción más documentada y ser el modelo que está siguiendo la Unión Europea, destacando que ninguno de los cinco presidentes de Gobierno del bipartidismo nunca han sido juzgados penalmente.
- Revolución contemporánea de la corrupción.
- Contrarrevolución con el conocimiento público de la Revolución de la corrupción.
- Llamada a la acción compartiendo el Manifiesto.
El autor del Manifiesto considera que la corrupción sistémica ha sido la gran revolución actual que nos ha llevado a la decadencia, a vivir cada día peor, según los datos oficiales. Las propias normas internacionales contra la corrupción llevan décadas advirtiendo que la corrupción sistémica es una revolución que puede destruir nuestras normas de convivencia, los procesos electorales, los derechos humanos de 1948, el imperio de la ley, las estructuras de crear riqueza y empleo; en definitiva, nuestra calidad de vida.
La información mediática sobre la investigación y la judicialización de los casos de corrupción se ha visto dirigida por esta manipulación institucional, contribuyendo a crear una opinión pública equivocada de lo que es la corrupción y, lo que es peor, ha hecho creer a la mayoría que saben lo que es la corrupción e incluso a creerse que son expertos en la materia.
Lo mismo cabe decir de los abundantes masters universitarios y eventos sobre la corrupción.
Este contexto de desinformación sobre el mayor peligro global (mundial), sobre el factor humano más importante de la actualidad, ha permitido aberraciones como la Agenda 2030 de la ONU, el Pacto Verde europeo, la emergencia climática o la pandemia de 2020, así como la posibilidad real de que la guerra mundial promovida por la Unión Europea y por la OTAN, se haga realidad.
Estas dos últimas versiones institucionales han sido desmentidas oficial y científicamente por el Gobierno y el Congreso estadounidenses respectivamente.
Por tanto, este Manifiesto debe producir una contrarrevolución que elimine la revolución de la corrupción, que cambie las normas internacionales y las leyes penales y que no permita aberraciones decadentes de los gobiernos y de sus organizaciones intergubernamentales.
La gente influyente (medios y redes sociales) tiene la oportunidad de formar parte de este histórico cambio cultural en la opinión pública que es imprescindible para revertir la decadencia.
El Manifiesto termina con el texto siguiente: “La integración de varias corrupciones sistémicas, como la desinformación institucional y mediática, la bélica, la empresarial, la monetaria, la financiera, la del macro-Estado y sus organizaciones internacional ha creado la Revolución de la corrupción que nos ha llevado a la decadencia, a vivir peor cada día. Ahora que lo sabemos, podemos crear la contrarrevolución que destruya la Revolución de la corrupción. Puedes participar de la contrarrevolución compartiendo este comunicado”.
Javier Marzal
Presidente de la International Association to Change the World